Los cuentos infantiles suelen tratarse en los primeros cursos de la Educación Primaria y van desapareciendo progresivamente en los siguientes ciclos. Este artículo intenta demostrar los beneficios de su uso a lo largo de toda la etapa como herramienta pedagógica esencial. Se parte de la hipótesis de que el desuso tiene un impacto negativo en el desarrollo afectivo de los alumnos, en su capacidad analítica y en su desarrollo creativo e imaginativo. Por lo que se plantea, que su implementación progresiva estimula el pensamiento crítico y la expresión abstracta en edades donde el lenguaje cobra mayor peso, entre otros beneficios que se expondrán a lo largo del presente artículo. La intención principal de la autora es concienciar a la comunidad educativa sobre la necesidad de rescatar el cuento como recurso transversal permanente, proponiendo un enfoque metodológico que impulse y desarrolle la creatividad infantil sin importar el nivel escolar.
Palabras clave:
Primaria, cuentos, fantasía, desarrollo
Children's stories are typically emphasized in the early years of Primary Education and progressively vanish throughout the following key stages. This article seeks to demonstrate the benefits of using them across the entire stage as an essential pedagogical tool. It operates on the hypothesis that their discontinuation negatively impacts students' affective development, analytical capacity, and creative and imaginative growth. Therefore, it argues that their continued integration stimulates critical thinking and abstract expression at ages where language gains greater significance, among other benefits that will be outlined throughout this article. The author's primary intention is to raise awareness within the educational community about the need to preserve storytelling as a permanent, cross-curricular resource, proposing a methodological approach that fosters and develops children's creativity regardless of their grade level.
Keywords:
Primary, fairy tales, fantasy, development
La literatura es la expresión verbal que utiliza las palabras como medio para transmitir ideas, sentimientos y opiniones. En el ámbito educativo la podemos definir como aquel recurso formativo que ayuda a desarrollar la competencia comunicativa, el pensamiento crítico y la sensibilidad y permite conocer nuevos saberes de diferentes disciplinas que se enseñan en las diferentes etapas educativas. Por lo tanto, se puede extraer que es una de las bases para la alfabetización y culturización de las personas, por lo que no se puede menospreciar su importancia.
Dentro de ella, podemos encontrar la literatura infantil, aquella que dada su estructura, contenido o diseño llama la atención de los más pequeños. Según el teórico Juan Cervera son aquellas “producciones que tienen como vehículo la palabra con un toque artístico o creativo y como receptor del niño”.
Aunque existen diferentes clasificaciones (según su origen, creación o género literario) nos centraremos en esta última, de nuevo, siguiendo al citado autor:
Todos ellos cuentan con las características que aportan los beneficios, los cuales se expondrán posteriormente, que se buscan plasmar para dar razón a la continuidad de la literatura infantil, en todas sus formas, a lo largo de la etapa de Educación Primaria. Y, ¿qué mejor lugar que la escuela, junto a las familias, para iniciarles en este universo?
Esta visión no es compartida por todo el mundo, pues hay autores que son detractores, ya que ven a este tipo de literatura -sobre todo los cuentos maravillosos o de hadas- como una forma en la que a los alumnos no se les permite ser conscientes de la realidad en la que viven o que les rodea. Entre ellos podemos destacar Jean-Jacques Rousseau, quien sostenía que los niños no entendían las alegorías, lo que les enseñaba a mentir y a confundir la realidad y, Angela Carter, en este caso no por su estructura, sino por los contenidos patriarcales de los cuentos clásicos, por lo que ella misma reescribió algunos de ellos.
En cambio, autores como Bettelheim, afirman que de todos ellos se pueden extraer beneficios sustanciales. En “Psicoanálisis de los cuentos de hadas” (1976), este autor expone:
“Los cuentos de hadas no solo son seguros para los niños, sino también necesarios… Los niños pueden a través de ellos expresar indirectamente las frustraciones de ser controlado por un mundo adulto, porque se identifican inconscientemente con los héroes de las historias, que a menudo son los personajes más jóvenes, más pequeños y menos poderosos”.
Por lo que podemos extraer que los relatos infantiles ayudan a los discentes a conocer realidades que les ayudarán a madurar y crecer de manera sana y adecuada. En palabras del criminólogo Vicente Garrido en el podcast del Wild Project, los niños deben exponerse al miedo, y al resto de sentimientos, para poder superarlos y saber enfrentarse a ellos. El calor del hogar y la voz dulce de los padres contándoles historias, es una buena forma de hacerlo.
La investigación científica actual también avala esta idea. Estudios recientes recogidos por divulgadores como García Díaz (2005): “un estudio de la Universidad de Texas junto a la de Maryland (...) aseguran que la literatura infantil no obstaculiza el aprendizaje de los niños. (...) Este estudio, el cual se basa en 214 niños y niñas entre 3 y 5 años, dice que los menores de 5 años son capaces de aprender aspectos científicos básicos incluso en escenarios irreales o con personajes no humanos”.
En el estudio, los participantes, no solo entendieron de qué se trataban las historias que les presentaron, sino que incluso, los más mayores, fueron capaces de trasladar estos conocimientos a nuevas situaciones.
Por lo tanto, extraemos la conclusión de que la fantasía no es un obstáculo para el aprendizaje y que los de mayor edad, incluyendo los alumnos del final de la etapa de Primaria, serán capaces de retener aspectos más formales de forma paulatina.
Lo que ayuda a poner en duda a los detractores de la literatura infantil, sobre todo de los cuentos de hadas, como se ha comentado anteriormente, en su razón de que estos confunden a los niños.
Desde la neuroeducación, se reafirma que se activan áreas del cerebro vinculadas a la empatía (red neuronal por defecto y neuronas espejo). Esta exige al cerebro un esfuerzo de estimulación mental, pues representarse lo no visto estimula la plasticidad cerebral, consolida el vocabulario a largo plazo y fortalece funciones ejecutivas.
Su uso no solo responde a criterios teóricos, sino que se alinea con el modelo normativo actual establecido por la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOMLOE) y los currículos de Primaria, estructurados en torno a las competencias clave:
Dentro del área de Lengua Castellana y Literatura, los cuentos sirven de conexión entre la lectura guiada y el autodescubrimiento como lector autónomo de forma progresiva a lo largo de toda la etapa, lo que está relacionado con los saberes básicos del bloque C. Educación Literaria.
Por todo ello, se exponen a continuación los beneficios, los cuales demuestran que no tiene sentido que dejando los primeros años de la etapa atrás, estos vayan desapareciendo del proceso de enseñanza-aprendizaje de los alumnos sin importar su edad, puesto que también se deben tener en cuenta sus intereses y sus mejoras en el proceso de aprendizaje Además, ¿cuál es el momento en el que se deja de ser niño para dejar atrás este tipo de literatura? Según el padre de la psicología evolutiva y de la teoría constructivista del desarrollo, Jean Piaget (1964), el estado de las operaciones concretas llega hasta los 11-12 años, por ello, no hay impedimento en que este tipo de literatura pueda alargarse hasta entonces, es decir, hasta el final de la primaria. Pues en esta etapa, aunque todavía dependen de situaciones tangibles y de objetos que puedan manipular, empiezan a tener una lógica más flexible, madura y abstracta, como los contenidos de las historias.
Primero de todo, la literatura infantil es una excelente herramienta educativa puesto que cuenta con una narración clara, pausada y fluida que ofrece una comprensión sencilla. Ayudando así a la mejora no solo de su concentración, creatividad e imaginación o pensamiento abstracto, pues al escuchar la fantasía irá desarrollándose dentro de él/ella mientras imagina los escenarios y personajes de la historia, sino de la comprensión y de la comunicación, ya que también aumenta su vocabulario con las nuevas palabras que puedan ir apareciendo en las diferentes historias.
Este tipo de literatura, suele ayudar al desarrollo del amor por la lectura como fuente de placer y de saber. Les motivará a querer conocer nuevas historias y personajes. Pudiendo llegar al deseo no solo de leer, sino de ser ellos los que cuentan, desarrollando así su expresión oral y corporal. Por tanto, también aumentará su curiosidad por seguir conociendo tanto a través del lenguaje como en diferentes aspectos de la vida real, tanto en la actualidad como a lo largo de su ciclo vital.
Por otro lado, encontramos el desarrollo de valores y actitudes, de la percepción y la sensibilidad, como puede ser la empatía, ya que se podrá poner en el lugar de los personajes sintiendo lo mismo que ellos en las diferentes situaciones en las que se encuentre, los cuales se podrán aplicar en situaciones de la vida cotidiana como hemos comentado anteriormente.
El desarrollo del niño se verá también mejorado. La estructura de las historias (inicio, desarrollo y conclusión), es un buen ejercicio para aprender a relacionar unos sucesos con otros, con sus causas y efectos, pudiendo así pensar en secuencias, lo que le ayudará a organizar sus discursos tanto escritos como orales.
En consonancia con el apartado anterior, el lector debe tomar decisiones en algunos tipos de libros, lo que les ayuda a tomar decisiones y ver las diferentes posibilidades de una sola acción y, si esto les lleva a un error, les ayuda a tomar el error como oportunidad de aprendizaje y a mejorar la tolerancia a la frustración, como a asumir su responsabilidad por sus actos. Activando el locus de control interno, el cual ayuda a entender que nuestras acciones dependen de nosotros y no de casualidades, que sería el locus de control externo. (Rotter, 1966).
Por último, los cuentos ayudan a conocer otras culturas y lugares, pero como dice Gemma Lluch (2004), no todos las historias sirven para ello, sino los más específicos y concretos de cada una, puesto que los más universales, se pueden entender cómo el intento de imponer un pensamiento y modelo cultural dominante.
Las historias ayudan a propiciar la transversalidad de conocimientos que se pide en la ley actual sobre educación. Ponemos por ello algunos ejemplos para aclarar esta cuestión: en el área de Conocimiento del Medio, Cultural y Social encontramos se pueden tratar aspectos de geografía, de mitos e historias y el análisis de los ecosistemas fantásticos y reales; en el área de Educación Plástica y Visual se pueden trabajar ilustraciones, escenografías y maquetas y por último, en Educación en Valores Cívicos y Éticos se pueden abrir debates con dilemas morales de los personajes, la resolución de conflictos, la educación en la paz, la destrucción de estereotipos y la igualdad de géneros. Así como la posibilidad de incluir el tratamiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en todas ellas. Y esto, es solo una pequeña muestra de todas las posibilidades del tratamiento de la literatura infantil en primaria.ç
Para garantizar el beneficio de la literatura infantil en todo el alumnado, la práctica docente debe estructurarse bajo los principios del Diseño Universal y Aprendizaje Accesible (DUA-A).
A continuación, exponemos unas propuestas de aplicación práctica por ciclos de Primaria:
El objetivo principal de este artículo se basa en la etapa de primaria pero en estadios de enseñanza posteriores, se puede trabajar a través de su análisis o en clubes de lectura.
Siguiendo con las posibilidades de actividades dentro del ámbito escolar, añadimos una nueva ubicación: la biblioteca escolar. Pues estas experiencias no deben restringirse exclusivamente al aula. Requiere además de una infraestructura organizativa y de todo el claustro que le otorgue visibilidad y valor social a la lectura. Por tanto este lugar será un espacio activo que colabore a llevar a cabo el proyecto lingüístico del centro, incluyendo aspectos de cultura, inclusión e intercambio intergeneracional.
La biblioteca es, por tanto, un centro de recursos y de información que debe cumplir un papel esencial con el aprendizaje de los alumnos, con las tareas docentes y con el entorno social y cultural, es decir, tiene como finalidad el apoyo a la totalidad del currículo. Por lo que los centros deben realizar aquellas intervenciones necesarias para incorporar su uso a la práctica de todos los grupos.
Dentro del aula se pueden realizar dos tipos de actividades:
En muchas ocasiones la biblioteca está muy concurrida por lo que es necesario su extensión a las aulas. Las bibliotecas de aula deben tener un número adecuado de libros, que estén ajustados al nivel de los alumnos de cada grupo pero también ajustados a sus intereses y es recomendable exponer nuevos libros cada cierto tiempo para despertar de nuevo el interés por ellos. Así se llevará a cabo la finalidad de la biblioteca de aula que es acostumbrar al trato correcto de libros, a su organización y al desarrollo del autoconcepto como lector y el placer por la lectura.
Dentro de las situaciones por placer de leer, en la biblioteca se podrán realizar las siguientes propuestas:
9. Evaluación del impacto de la literatura infantil
La evaluación del impacto de la literatura infantil debe alejarse de las pruebas teóricas y memorísticas puesto que no se trata de aprenderse las historias sino de extraer de ellas valores, actitudes y herramientas que se puedan aplicar en su vida diaria y a lo largo de todo su ciclo vital. Debe centrarse en una evaluación cualitativa del proceso de aprendizaje.
Algunos instrumentos que se podrían utilizar para ellos serían:
Los indicadores de logros serían:
Como hemos comentado al principio, no es solo una herramienta escolar, sino que también se puede tratar en casa junto a las familias. No únicamente con el préstamo de libros desde la escuela, ya que puede parecer una imposición, sino también por el placer de las familias de hacer ver la lectura un momento de distracción y de conocimiento. Para ello, el Plan de Fomento de la Lectura (2001-2004) del Ministerio de educación, da algunas pautas para poder informar a las familias sobre cómo tratar la lectura para poder desarrollar sus hábitos:
Conclusiones
La etapa de Educación Primaria es aquella que ayuda a la alfabetización y a la adquisición de conceptos considerados imprescindibles para el correcto desarrollo de las habilidades y capacidades personales de los alumnos y como hemos podido observar, la literatura infantil es una herramienta adecuada para ayudar a ello.
Como maestros, nuestro papel no se ciñe únicamente a la transmisión de conocimientos si no que debemos dotar a los discentes de recursos para su desarrollo como ciudadanos activos y críticos. Haciéndolos protagonistas de su propio aprendizaje, guiándolos y acompañándolos en todo este proceso. Para ello, una buena opción, es a través de la literatura infantil.
A lo largo de todo este trabajo se contrastado la hipótesis inicial de que los libros de literatura infantil y su buen uso, aplicado a diferentes actividades de aula y, utilizados durante toda la etapa de primaria, son beneficiosos para prepararles para las siguientes etapas escolares y para las diferentes situaciones que se puedan encontrar en su vida cotidiana. Pues, la pérdida paulatina que podemos observar actualmente en las escuelas, hace que se pierdan oportunidades pedagógicas importantes.
Estos ayudan al desarrollo social, cognitivo y personal de los discentes, su imaginación y creatividad, pudiendo descubrir, analizar y crear nuevos lugares y personajes; el locus de control interno, desarrollando su capacidad de visualizar las causas y consecuencias de sus actos; su curiosidad, trabajando diferentes aspectos del desarrollo de conocimientos, así como el desarrollo emocional, a través de los sentimientos de los personajes y el pensamiento crítico sobre los sucesos y consecuencias que aparecen en las historias y, el conocimientos de nuevas culturas y lugares. Todo ello se puede trabajar a través de las diferentes propuestas educativas expuestas anteriormente. Pero sobre todo, desarrollará el placer de la lectura a lo largo de toda su vida tanto en el ámbito personal como en el escolar.
En conclusión, se hace imprescindible rescatar el cuento como un recurso metodológico permanente en las aulas de Primaria. Ignorar sus beneficios en los últimos cursos equivale a infravalorar el poder del lenguaje narrativo en una etapa donde la comprensión del mundo cobra mayor complejidad. Se invita a la comunidad educativa a trascender la visión tradicional del cuento como mero pasatiempo infantil y a integrarlo como un eje articulador de la creatividad, la empatía y el pensamiento crítico a lo largo de toda la escolarización.
Referencias
Libros:
Links: