Ante la creciente necesidad de formar ciudadanos críticos, empáticos y preparados para desenvolverse en un mundo interconectado, la literatura se presenta como un recurso pedagógico valioso para transmitir valores, acercar cultural y desarrollar la conciencia intercultural del alumnado. Este artículo se centra en el uso de la literatura inglesa como herramienta didáctica para fomentar la competencia cultural en el aula de inglés en Educación Primaria, dentro del marco metodológico del Communicative Language Teaching (CLT). Por ello, el objetivo principal de esta investigación es definir cómo la literatura inglesa en combinación con metodologías activas, en este caso en enfoque CLT, puede enriquecer el proceso de enseñanza-aprendizaje del inglés y contribuir al desarrollo de competencias clave más allá del dominio lingüístico.


Palabras clave:
Literatura inglesa, competencia cultural, Communicative Language Teaching, Educación Primaria, inglés.


Given the growing need to educate citizens who are critical, empathetic, and prepared to function in an interconnected world, literature is a valuable educational resource for transmitting values, promoting cultural awareness, and developing intercultural awareness among students. This article focuses on the use of English literature as a teaching tool to promote cultural competence in the English classroom in primary education, within the methodological framework of Communicative Language Teaching (CLT). Therefore, the main objective of this research is to define how English literature, in combination with active methodologies, in this case the CLT approach, can enrich the English teaching-learning process and contribute to the development of key competencies beyond linguistic proficiency.


Keywords:
English literature, cultural competence, Communicative Language Teaching, Primary Education, English.


1. Introducción

The books transported her into new worlds and introduced her to amazing people who lived exciting lives. She went on olden-day sailing ships with Joseph Conrad. She went to Africa with Ernest Hemingway and to India with Rudyard Kipling. She travelled all over the world while sitting in her little room in an English village (Dahl, 1998, p. 21).

Con esta cita del libro de Matilda de Roald Dahl se transmite un mensaje clave: la literatura actúa como un puente entre el lector y la cultura, transformándose de esta manera en un intermediario que permite explorar diferentes tradiciones, valores y perspectivas de otras sociedades. Es decir, además de que la persona desarrolla sus competencias lingüísticas mientras lee, puede acceder a un mundo intangible a partir de las palabras, concibiendo los contextos culturales y sociales que se integran y dan forma a los libros. En este sentido, la literatura es un instrumento de gran valor que proporciona una visión más amplia del mundo.

En la sociedad globalizada en la que vivimos, la literatura adquiere aún mayor relevancia ya que las culturas se interrelacionan impulsadas por la interconexión global, reduciendo las barreras geográficas existentes. Dado que el inglés se ha consolidado como la lengua global, siendo el medio principal de comunicación mundial, es crucial comprender su riqueza cultural y lingüística que lo conforman para integrarse socialmente en un mundo donde prevalece la diversidad cultural.

Actualmente, la metodología tradicional sigue vigente dentro de las aulas de Educación Primaria, donde maestros y maestras centran el aprendizaje del alumnado en un único recurso, el libro de texto, que muestra una división bien definida entre vocabulario y gramática, teniendo una percepción en la que la cultura no adquiere la importancia, pues queda opacada por esos dos grandes bloques.

Según el Marco Común Europeo de Referencia de las Lenguas (MCER) (2002), para que se desarrolle adecuadamente la competencia comunicativa de una lengua, es primordial incentivar en los discentes la conciencia intercultural, que se podría definir como “la capacidad de reconocer la existencia de diferencias y analogías entre la propia cultura y las culturas de otras gentes y pueblos” (Van Hooft et al., 2003, p. 59), acogiendo un panorama donde se eliminan los estereotipos, se establecen enlaces con su propia cultura y favorece a que el alumno sea más empático. Siguiendo esta línea, la literatura inglesa le otorgará a los estudiantes contextos más auténticos y adaptados con los cuales se verán reflejados una serie de aspectos culturales.

En un contexto educativo que se ve cada vez más influenciado por la tecnología y la globalización pero que sigue aferrado a la mentalidad tradicional, desvinculando el exterior con el aula, surgen nuevos modelos pedagógicos que responden a esa necesidad de innovación, como es el Communicative Language Teaching (CLT), que se distingue por emplear textos reales, entre otros aspectos. Si a este enfoque se le implementa una metodología activa como puede ser la gamificación o el uso de las Tecnologías de la información y la Comunicación (TIC), se logra conectar los aspectos culturales dentro de la literatura inglesa de una manera más atractiva para el alumnado, sin descontextualizar la realidad social existente en la actualidad, permitiendo que los estudiantes aprendan inglés con todos los matices que conlleva ese idioma a la vez que se fomenta el hábito de lectura.

2. ¿Por qué utilizar la literatura y el enfoque communicative language teaching?

El artículo 6 de la Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural (UNESCO, 2001) recalca la importancia de asegurar el intercambio de información cultural mediante la libertad de expresión, el pluralismo de medios de difusión, el multilingüismo, la igualdad de acceso a expresiones artísticas y el saber científico y tecnológico, promoviendo de esta manera la diversidad cultural, a través de las palabras e imágenes.

Hoy en día vivimos en una sociedad interconectada, donde con un simple clic se puede interactuar con diversas personas de cualquier parte del mundo, así como acceder a múltiples vías de información, tal y como afirma dicho artículo. Este hecho afecta sobre todo a los más jóvenes, quienes utilizan más horas los dispositivos electrónicos para acceder y compartir contenidos con otros usuarios en línea. No obstante, este uso masivo de la tecnología no asegura una comprensión de la información, y por ende de las culturas que conforman nuestra población, pues, o bien no se transmite de manera adecuada el conocimiento o, los receptores de esos contenidos no están dispuestos a retenerlos y asimilarlos (Etxeberria, 2007, p. 22).

Por ende, es primordial que la educación desempeñe un rol activo en la formación de los futuros ciudadanos, enseñándoles a analizar, reflexionar y ser críticos acerca de la diversidad cultural existente. Para ello, dentro del aula, el profesorado no solo se debe centrar en el desarrollo de las habilidades lingüísticas,  sino que también debe promover la competencia intercultural, la cual debe considerarse uno de los aspectos fundamentales dentro de la educación, tal y como afirma Lampert (2003) “La educación tendrá que ser la gran prioridad en el futuro. Necesitamos aprender solos, aprender con quien nos rodea, con los otros países y con culturas diferentes.” (pp. 16-17).

Esta perspectiva sobre la importancia de un aprendizaje intercultural se ve favorecida por las normativas educativas vigentes, como se plasma en el Real Decreto 157/2022, que regulariza el currículum de la Educación Primaria en España, donde el área de Lengua Extranjera está conformado por dos matices del plurilingüismo: comunicación e interculturalidad.

Por lo tanto, se enfatiza la necesidad de enseñar no solo los aspectos comunicativos, sino también la realidad cultural de la lengua aprendida, con el fin de proporcionar un conocimiento integral y contextualizado. Esto ayuda a superar los estereotipos erróneos que, en ocasiones, pueden llevar a la discriminación.

En este mismo contexto, El MCER (2002) favorece la literatura como recurso para fomentar el desarrollo de la competencia cultural, señalando que “Los estudios literarios cumplen muchos más fines educativos, intelectuales, morales, emocionales, lingüísticos y culturales que los puramente estéticos” (p. 60).

Además, la literatura va más allá de una enseñanza focalizada en la lingüística, ya que puede actuar como vehículo emocional que permite a los lectores conectar y empatizar con los personajes del libro. Esta capacidad de la literatura la convierte en una herramienta transformadora, capaz de cambiar actitudes, tal y como afirma Ghosn (2000) “Another compelling reason for using literature in a language class is the change agent potential power of good literature to transform, to change attitudes, and to help eradicate prejudice while fostering empathy, tolerance, and an awareness of global problems” (p. 176).

Este impacto emocional permite al alumnado desarrollar una conexión personal, al mismo tiempo que favorece el desarrollo de la empatía con realidades que le eran desconocidas.

Este enfoque integral de la literatura puede potenciarse mediante la combinación de varias metodologías innovadoras tales como la gamificación, el aprendizaje cooperativo o el aprendizaje basado en proyectos. El método CLT se presenta como una opción adecuada para la enseñanza de la cultura a través de la literatura, pues se centra, entre otros aspectos, en el uso de textos auténticos sin modificaciones. Todo esto permite enseñar el idioma en contextos reales tal y como señala Richards (2006), “the language classroom is intended as a preparation for survival in the real world” (p. 20). En este sentido, permite que el alumnado desarrolle competencias clave aplicables a contextos reales.

Como nos encontramos en un mundo globalizado, la competencia digital es uno de los motores imprescindibles que dan vida a este siglo. Las TIC son unas herramientas clave que permiten contextualizar la sociedad en la que vivimos con la educación. Además, facilitan el acceso a recursos auténticos y promueven metodologías dinámicas. En el ámbito de la enseñanza de idiomas, se fomenta el aprendizaje significativo en el alumnado con recursos interactivos, plataformas y materiales multimedia. De esta manera, se pueden convertir en un recurso importante que se ve favorecido dentro del enfoque CLT pues se pueden realizar actividades en las que se perciban los contextos reales que favorezcan la interacción.

3. La literatura y la cultura inglesa

El aprendizaje de una lengua extranjera implica no solo el dominio de sus habilidades comunicativas —escuchar, hablar, leer y escribir—, sino también la comprensión de los aspectos culturales e históricos que la rodean. Estos elementos resultan esenciales para entender cómo se ha desarrollado y conformado el idioma en su forma actual.

En este contexto, la literatura se presenta como una herramienta didáctica de gran valor, pues no solo actúa como un medio de comunicación, sino que también representa un componente social y cultural clave.

Tal y como afirma Fouatih (2009):

El texto literario  incita al lector a usar la lengua meta para explorar, descifrar e interpretar el contenido y las estructuras lingüísticas y estilísticas del mismo. Al mismo tiempo lo introduce y lo expone a la cultura extranjera para, luego, ayudarle a desarrollar una «conciencia cultural» más amplia que le permita eventualmente asimilar y juzgar las manifestaciones de un mundo cultural diferente del suyo. De esta manera, el alumno aprende a pensar críticamente y a desarrollar la capacidad de apreciar y responder al uso y manejo del idioma en distintos tipos de textos. Además de ser una excelente fuente de información cultural, la literatura ofrece al alumno un medio alternativo para un contacto directo con la lengua meta. (p.21).

Además, esta ofrece una amplia variedad de recursos didácticos en el aula de lengua inglesa, gracias a la diversidad de géneros literarios que la conforman (Barón, 2014).

Cabe mencionar también que, aunque la literatura ha acompañado al ser humano desde tiempos remotos, su incorporación sistemática como herramienta educativa es un fenómeno relativamente reciente (Acosta & Pendás, 2020).

La literatura en el aula de inglés no solo sirve para aprender el idioma, sino que también puede actuar como una ventana para que el alumnado comprenda y se conecte con la cultura del idioma meta. Mediante los textos literarios, los alumnos tienen la oportunidad de salir de su propio marco cultural y mirar más allá de sus propias normas. Esto les permite reflexionar de manera crítica sobre estereotipos y generalizaciones, fomentando una mayor empatía y un entendimiento más profundo de la diversidad cultural. De esta forma, la literatura se entiende como un puente que facilita la participación indirecta en la cultura extranjera, enriqueciendo tanto el aprendizaje del idioma como la formación intercultural.

Los textos literarios son un instrumento fundamental para enseñar la cultura de las personas que los escriben, ya que a través de ellos podemos acceder a aspectos sociales como valores, costumbres, alimentación y modos de vida, tal y como se ha ido mencionando anteriormente. Además, los personajes de los libros nos enseñan cómo se desarrollan las relaciones personales y la comunicación en una cultura, reflejando normas como el turno de palabra y el estilo conversacional. Sin embargo, aunque actualmente los medios de comunicación ofrecen mucha información, la literatura sigue siendo una fuente valiosa para conocer la cultura de épocas pasadas y de diferentes países (Stern, 1987, como se citó en Abascal, 2016).

4. Communicative language teaching (clt) en el aula de inglés

El inglés es considerado hoy en día una lengua fundamental para dominar, especialmente en el ámbito de la comunicación. Una de las metodologías más utilizadas para enseñar inglés es el CLT, que centra la atención en el alumno. Las necesidades comunicativas de los estudiantes sirven como base para establecer los objetivos del programa relacionados con la competencia funcional. Estos objetivos funcionales implican una evaluación global y cualitativa del progreso del alumno, en lugar de una valoración cuantitativa de aspectos lingüísticos aislados (Savignon, 1987).

Se pueden resumir ocho principios clave del enfoque de Enseñanza Comunicativa de Lenguas (CLT):

1.La enseñanza de idiomas se basa en la idea de que el lenguaje es una herramienta social para comunicar, es decir, se utiliza para transmitir significado a alguien con un propósito, ya sea de forma oral o escrita.

2.Se reconoce y acepta la diversidad como parte natural del aprendizaje y uso de una segunda lengua, tal como ocurre con la lengua materna.

3.La competencia del alumno se valora en términos relativos, no absolutos.

4.Se acepta más de una variedad de un idioma como modelo válido para enseñar y aprender.

5.La cultura es fundamental para moldear la competencia comunicativa, tanto en la primera lengua como en las siguientes.

6.No existe una única metodología ni un conjunto fijo de técnicas para enseñar.

7.El uso del lenguaje cumple funciones ideacionales, interpersonales y textuales, y está ligado al desarrollo de la competencia en cada una.

8.Es fundamental que los estudiantes usen el lenguaje activamente, para distintos fines y en todas las etapas del aprendizaje (Berns, 1990, como se citó en Savignon, 1987).

El CLT también presenta ciertas limitaciones que conviene tener en cuenta. Una de las críticas más frecuentes es su escasa atención a la precisión gramatical. Aunque esta metodología mejora la fluidez y la espontaneidad en la comunicación, puede llevar a que los alumnos cometan errores estructurales de forma reiterada. Esto se debe, en parte, a la falta de instrucción explícita de la gramática, que resulta fundamental para desarrollar una base sólida en el idioma (Sato & Kleinsasser, 1999, como se citó en Salmanova, 2025).

Además, en sistemas educativos donde los exámenes estandarizados siguen teniendo un gran peso, el enfoque CLT puede dejar a estos alumnos en desventaja. Dado que muchas pruebas siguen centradas en aspectos como la gramática, el vocabulario y la redacción formal, los discentes que han trabajado sólo desde la perspectiva comunicativa pueden encontrar dificultades para rendir bien en este tipo de evaluaciones (Yu, 2001, como se citó en Salmanova, 2025).

El éxito del CLT en el aula depende, en gran medida, de que el profesorado esté formado para llevarlo a cabo. Esta metodología exige que el docente adopte un papel más flexible, actuando como guía en un entorno de aprendizaje dinámico y centrado en el alumnado. Sin embargo, en muchos contextos educativos, el profesorado carece de la formación necesaria para implementar este enfoque de forma eficaz (Sato & Kleinsasser, 1999, como se citó en Salmanova, 2025 ).

Uno de los principales retos a los que se enfrenta este método es la gestión de clases numerosas. Las dinámicas propias del enfoque comunicativo —como el trabajo en parejas, los debates o las tareas colaborativas— requieren una participación activa del alumnado. En aulas con muchos estudiantes, es complicado garantizar que todos participen por igual y que reciban retroalimentación apropiada. A menudo, algunos alumnos asumen un rol más activo mientras que otros permanecen en silencio, lo que reduce la eficacia del enfoque y dificulta el aprendizaje equitativo (Dos Santos, 2020, como se citó en Salmanova, 2025).

No obstante, a pesar de todas las desventajas que pueda llegar a tener, el CLT es beneficioso pues apuesta por el aprendizaje basado en tareas y el uso de materiales auténticos para favorecer la adquisición lingüística. A diferencia de los métodos tradicionales, el CLT propone el empleo de textos reales, contenidos multimedia e interacciones que reflejan situaciones cotidianas. El uso de recursos como artículos de prensa, podcast, entrevistas o conversaciones espontáneas permite al alumnado familiarizarse con el ritmo natural de la lengua, su vocabulario y aspectos culturales propios del idioma meta. Este tipo de materiales no solo contribuye a desarrollar competencias comunicativas más reales y útiles, sino que también incrementa la motivación del alumnado, al mostrarles una aplicación directa y significativa de lo aprendido en contextos reales (Brandl, 2008, como se citó en Salmanova, 2025). Por lo tanto, se puede hacer un uso de la literatura a partir de esta metodología.

Además de fomentar la fluidez y el uso funcional de la lengua, este enfoque aporta un componente esencial en el aprendizaje de idiomas: el desarrollo de la competencia intercultural. A través del uso de materiales auténticos, como se ya se han mencionado anteriormente, situaciones comunicativas reales y actividades como juegos de rol o debates, los estudiantes no solo aprenden a expresarse correctamente, sino también a interpretar significados implícitos, reconocer normas sociales y adaptarse a distintos contextos culturales (Savignon, 2007, como se citó en Salvamova, 2025).

Conclusiones

Lejos de ser un recurso meramente ornamental o tradicional, la literatura se puede presentar como una herramienta poderosa y significativa para desarrollar no solo la competencia lingüística, sino también la competencia cultural, la cual es completamente necesaria para formar a ciudadanos críticos y empáticos en un mundo globalizado.

El análisis realizado confirma que la literatura inglesa, integrada en el enfoque Communicative Language Teaching (CLT), adquiere aún mayor relevancia al emplearse como material auténtico situando al alumnado en contextos comunicativos reales. Este enfoque facilita que los estudiantes utilicen la lengua con un propósito significativo, a la vez que amplían su conciencia cultural mediante el contacto directo con textos literarios diversos.

Asimismo, el estudio del CLT evidencia que este enfoque resulta especialmente adecuado para integrar la literatura en el aula, ya que promueve el uso de materiales auténticos, el aprendizaje significativo y la participación activa del alumnado. Aunque presenta limitaciones relacionadas con la atención a la precisión gramatical o la gestión de grupos numerosos, su potencial para conectar lengua y cultura lo convierte en un marco idóneo para incorporar textos literarios de forma relevante y contextualizada.

Referencias

Libros

  • Dahl, R. (1988). Matilda. Penguin Books.
  • Richards, J. C. (2006). Communicative language teaching today. Cambridge University Press. Retrieved from https://www.professorjackrichards.com/wp-content/uploads/Richards-Communicative-Language.pdf
  • Van Hooft, A., Korzilius, H., & Planken, B. (2003). La conciencia intercultural y la adquisición de segundas lenguas: ¿Predice el dominio de segundas lenguas el desarrollo de la "conciencia intercultural"? En M. Pérez Gutiérrez & J. Coloma Maestre (Eds.), El español, lengua del mestizaje y la interculturalidad: Actas del XIII Congreso Internacional de la Asociación para la Enseñanza del Español como Lengua Extranjera, ASELE: Murcia, 2-5 de octubre de 2002 (pp. 52–78). Murcia. ISBN 84-607-8687-0.

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