Esta investigación presenta el conocimiento y percepciones del profesorado de Educación Infantil sobre el uso de la tecnología móvil como herramienta de apoyo en el proceso de enseñanza – aprendizaje. Para ello, se ha llevado a cabo una metodología cuantitativa con la realización de un cuestionario dirigido al profesorado de infantil actualmente en ejercicio. En relación a dicho objetivo de estudio, se establecen descripciones y comparaciones entre una serie de variables relacionadas con el conocimiento sobre el uso de la tecnología móvil y percepciones y actitudes hacia ellas. En base a los resultados obtenidos, se observa que el profesorado posee un buen nivel de conocimientos sobre el uso de la tecnología móvil a pesar de haber recibido poca formación a lo largo de su trayectoria como docentes y que, además, tienen una actitud positiva hacia a ellas porque la consideran una herramienta efectiva y motivadora.

Palabras clave

Educación, aprendizaje, tecnología móvil, conocimientos, percepción.


This research presents the knowledge and perceptions of early childhood teachers on the use of mobile technology as a support tool in the teaching-learning process. For this, a quantitative methodology has been carried out with the completion of a questionnaire addressed to the teaching staff of children currently in practice. In relation to this study objetive, description and comparisons are established between a series of variables related to knowledge about the use of mobile technology and perceptions and attitudes towards them. Based on the results obtained, it is observed that teachers have a good level of knowledge about the use of mobile technology despite having received little training throughout their career as teachers and that, in addition, they have a positive attitude towards to them because they considerer in an affevtive and motivating tool.

Keywords

Education, learning, mobile technology, knowledge, perception.


1. Introducción

Durante unos años el concepto de Nuevas Tecnologías (NNTT) se utilizó en los planes de estudio de las carreras docentes, sin embargo, fue un término criticado debido a que en los años 90 autores como Martínez (1996) y Cabero (1996 – 2007) indicaron que la palabra “Nuevas” se anteponía a la de “Tecnología”, es decir, que destacaba más lo nuevo frente a la tecnología.

Las Tecnologías de la Información y Comunicación (Tics) según van pasando los años van evolucionando y mejorando por lo que el concepto de “nuevo” quedaría en algún momento obsoleto debido al constante cambio, por esta razón, la expresión NNTT poco a poco fue sustituida por otras más correctas.

Existen diversas definiciones las cuales se han ido desarrollando a lo largo de los últimos años. La primera que se recoge fue planteada por Gil Díaz (1985), quien las define como “aquellas que están basadas en sistemas o productos que son capaces de captar información del entorno, de almacenarlas, de procesarlas, de tomar decisiones, de transmitirlas y de hacerlas inteligibles de los sentidos”.

También cabe destacar la de Martínez (1996) quién determina que son “medios de comunicación y de tratamiento de la información que surgen de la unión de los avances tecnológicos y de las herramientas conceptuales, tanto conocidas como las que vayan siendo desarrolladas como consecuencia de la utilización de las mismas nuevas tecnologías y del avance del conocimiento humano”, o la de Cabero (2001), quién las define como “conjunto de procesos y productos derivados de las nuevas herramientas (hardware y software), soportes de la información y canales de comunicación relacionados con el almacenamiento, procesamiento y transmisión digitalizada de la información”.

A través de estas definiciones y muchas más se puede observar cómo se va reflejando los nuevos enfoques evolutivos debido al periodo de tiempo que abarcan.

A partir de los años 90 la comunicación, la red y las telecomunicaciones comienzan a cobrar una mayor importancia y la expresión “Nuevas Tecnologías” tiende a desaparecer. Es en el siglo XXI cuando las TIC cobran un papel fundamental en la sociedad por parte de diferentes autores e instituciones, puesto que, manifestaba un gran potencial para crear nuevas posibilidades de comunicación y su papel en el ámbito social, cultural y económico.

Es decir, actualmente vivimos en un mundo en el que la tecnología ocupa un lugar muy importante en la sociedad, pero ¿y en la educación? Antes de la llegada de la era digital, la enseñanza en las aulas se basaba en la utilización de un lápiz, papel y diversos libros de textos que con el paso del tiempo se iban quedado obsoletos. Pero todo esto cambió a partir de los años 80 cuando se comenzó a introducir ordenadores en las aulas.

A partir de este momento comenzaron a surgir diversos cambios en muy poco tiempo, por lo que ni el sistema educativo ni el profesorado estaban preparados para afrontarlos.

La llegada del siglo XXI fue el punto de inflexión en cuanto a la transformación que estaba sufriendo la educación, debido a la llegada de internet y el relanzamiento de los programas institucionales, los cuales veían fundamental el desarrollo de lo que se llamó la sociedad de la información o del conocimiento.

Marqués (2000), afirma que las Tics influye notablemente en la educación. El alumnado de hoy día asimila más fácilmente los conocimientos relacionados con este entorno tecnológico, ya que han nacido en esta era, de manera que para ellos el cambio y el aprendizaje continuo para conocer las nuevas actualizaciones que van surgiendo cada día es normal para ellos.

Por ello, para facilitar este desarrollo, los centros educativos deben de integrar estos nuevos procesos de enseñanza – aprendizaje: alfabetización digital, fuente de información, instrumento de productividad para realizar trabajos, material didáctico, instrumento cognitivo, etc. Por esta razón, es importante que en las aulas haya ordenadores como un instrumento más, el cual será utilizado con fines lúdicos, informativos, comunicativos e instructivos, es decir, a lo largo de todo este tiempo el sistema educativo se ha ido adaptando a estos cambios tecnológicos para estar lo más preparado posible para posteriormente formar a un alumnado con conocimientos y competencias que les permitan desenvolverse en un mundo cada vez más actualizado.

Todos estos cambios hablan sobre la introducción de programas y equipos informáticos en los centros educativos y lo importante que es, pero ¿el profesorado tiene actualmente los conocimientos y habilidades suficientes para afrontar estos cambios?

Gallego (2011), establece que la formación de los docentes va ligada a la autonomía en el uso didáctico de las tecnologías de la información y comunicación, es decir, que cuantos más conocimientos y habilidades hayan obtenido en base a su formación inicial sobre las tecnologías de la información, mayor será su autonomía a la hora de trabajar con ellas como un método en el proceso de enseñanza – aprendizaje.

2. Planteamiento del problema y metodología

El estudio se ha planteado con la utilización de modelos metodológicos cuantitativos que ayudarán a describir los diferentes problemas que abordan (mediante cuestionario al profesorado de infantil para analizar como efectúan sus planes de formación frente a las nuevas tecnologías).

En cuanto a la pregunta de investigación, se plantea la siguiente cuestión: ¿Actualmente el profesorado de Educación Infantil está preparado para la utilización de la tecnología móvil en el aula como herramienta de aprendizaje?

3. Objetivos de la investigación

La investigación recoge los datos obtenidos de un grupo de docentes de infantil actualmente en ejercicio para conseguir los siguientes objetivos:

  • Conocer los conocimientos y la percepción que tiene el profesorado sobre el uso de la tecnología móvil en el aula de infantil en el desarrollo de los procesos de enseñanza – aprendizaje.
  • Estudiar las ventajas y desventajas del uso de la tecnología móvil en el aula en relación al desarrollo de la práctica escolar.

4. Variable de estudio y trabajo de campo

En relación a los objetivos, se establecen nueve variables de estudio que se definen en los siguientes términos:

  • Datos sociodemográficos:

1. Sexo.

2. Años de experiencia.

  • Conocimientos sobre el uso de la tecnología móvil:

3. Disponibilidad de recursos personales de la tecnología móvil.

4. Uso personal de la tecnología móvil.

5. Nivel de adaptación a las nuevas tecnologías.

6. Utilización en el aula.

  • Percepción y actitudes:

7. Percepción sobre la tecnología móvil en el aula.

8. Ventajas de la utilización de la tecnología móvil en el aula.

9. Desventajas del uso de la tecnología móvil en el aula.

Para la recogida de datos se llevó a cabo un cuestionario compuesto de veintiocho ítems con respuestas cerradas y totalmente anónimas. Las respuestas a estos ítems están medidas a través de una escala tipo Likert que va del 1 (nada) al 4 (mucho). A su vez, estos ítems están divididos en tres secciones, la primera recoge datos sociodemográficos, la segunda los conocimientos que tiene el profesorado sobre el uso de la tecnología móvil como herramienta de apoyo en el proceso de enseñanza – aprendizaje, y, por último, el tercero recoge aquellas percepciones del profesorado sobre el uso de la tecnología móvil en el aula.

5. Análisis

A continuación, se analizarán los resultados obtenidos en la encuesta. Dicho análisis estará estructurado en función de las variables de estudio que se han citado anteriormente.

  • Datos sociodemográficos:

Variable  de identificación

Porcentaje

Sexo

Profesoras

67,7

Profesores

32,3

Años de experiencia

Un año

3,2

Entre 4 y 6 años

3,2

Entre 6 y 9 años

6,5

Más de 10 años

77,4

Tabla 1. Caracterización de la muestra

En el desarrollo de esta encuesta participaron más mujeres que hombres (un 67,7% frente a un 32,3%). Y, además, un alto porcentaje de la muestra (77,4%) corresponde a profesorado con más de 10 años de experiencia.

  • Conocimiento sobre el uso de la tecnología móvil:

1. Disponibilidad de recursos personales de la tecnología móvil (Iiustración 1).

Ilustración 1. Disponibilidad de recursos

Un 61,3% poseen en casa al menos dos dispositivos, en este caso un teléfono móvil y una tableta. Por otro lado, el 19’4% tiene solo como recurso electrónico personal un teléfono móvil.

2. Uso personal que se le da al a tecnología móvil (ilustración 2).

Ilustración 2. Uso personal de la tecnología móvil

La opción con el porcentaje más alto corresponde al uso de la tecnología móvil para el ocio. Un 50% hace uso de estas para comunicarse. Sobre el uso para la productividad, solo un 35’7% lo utiliza bastante. En relación al aprendizaje fuera del aula el porcentaje más alto corresponde al valor 2, es decir, un 33,3% no lo utiliza nada. Para el aprendizaje dentro del aula encontramos un 50% que lo utiliza a menudo. Sobre la gestión, un 38,8% lo utiliza bastante. El porcentaje más bajo lo encontramos en el punto de la comunicación, donde solo un 2’4% lo utiliza poco para comunicarse.

Por lo tanto, el uso más demandado para estas tecnologías es para el ocio y la comunicación. En el lado opuesto tenemos la utilización dentro del aula donde solo el 7,1% lo utiliza poco.

3. Nivel de adaptación a las nuevas tecnologías (ilustración 3).

Ilustración 3. Nivel de adaptación y experiencia como usuarios

La mayoría de la muestra establece que se adapta bien a la incorporación de nuevos dispositivos móviles en el mercado, es decir, no les supone un problema enfrentarse al manejo de un nuevo dispositivo con funciones diferentes a los que tienen en casa y usan diariamente. El porcentaje más bajo (un 6’5%) corresponde a un bajo nivel de adaptabilidad.

Estos resultados concuerdan con la gráfica en cuanto a cómo es su experiencia como usuario de tecnologías móviles, puesto que, la gran mayoría (un 45,2%) respondió que es buena.

4. Utilización de la tecnología móvil en el aula (ilustración 4 y 5).

La gran mayoría, un 90’3% de la muestra dispone de dispositivos electrónicos para poder utilizarlos como herramienta de aprendizaje. Por el contrario, solo un 9,7% marcó que no poseen ningún tipo de tecnología móvil en el aula.

Ilustración 4. Frecuencia de utilización, nivel de dificultad y confianza

En cuanto a la frecuencia de utilización, un 45’2% utiliza con mucha frecuencia los dispositivos móviles en el aula para reforzar el proceso de enseñanza – aprendizaje. Por el contrario, un bajo porcentaje utiliza poco los recursos tecnológicos. Esto nos indica que a pesar de que un 9’7% no tenía ningún dispositivo móvil en el aula lo utiliza para completar su labor docente.

En relación al nivel de dificultad, podemos observar que hay coincidencia entre aquellos participantes que consideran que el uso de la tecnología móvil en el aula les resulta bastante fácil con aquellos que les parece muy fácil.

Por otro lado, un 51’6% considera que sienten bastante confianza ante la utilización de los medios tecnológicos frente al alumnado. Estos resultados nos señalan que es directamente proporcional el nivel de dificultad con la confianza que sienten a la hora de utilizarlos, es decir, consideran que su uso en el aula les resulta fácil lo que les facilita tener la confianza suficiente para hacer uso de ellas frente al grupo clase.

Ilustración 5. Utilización de las TIC para elaborar contenido didáctico y formación recibida

En relación a la utilización de la tecnología móvil para elaborar contenido didáctico, más de la mitad de la muestra (un 51’6%) señala que lo ha utilizado bastante frente al 9’7% que lo ha utilizado poco o nada. Es decir, un gran porcentaje de la muestra establece que utiliza las posibilidades que ofrece los recursos tecnológicos para elaborar contenido didáctico para poder trabajar con él posteriormente en el aula.

Por lo tanto, la tecnología móvil es considerada una herramienta adecuada para la elaboración de contenidos didácticos a pesar del esfuerzo y dedicación personal que requiere por parte del profesorado.

Por otro lado, solo un 9’7% del total ha recibido mucha formación sobre el uso de las Tics a lo largo de su trayectoria como docente. Frente al 51’6%, es decir, más de la mitad de la muestra establece que ha recibido poca formación.

  • Percepciones y actitudes:

5. Percepción sobre la tecnología móvil en el aula (ilustración 6, 7 y 8).

Ilustración 6. Percepción sobre la tecnología móvil en el aula

El ítem más seleccionado ha sido “satisfactoria”, es decir, el 35’5% ha determinado que el uso de la tecnología móvil en el aula les resulta satisfactoria, frente a un 25’8% que les parece positiva. Por lo tanto, la gran parte de los participantes tienen una buena percepción acerca del uso de la tecnología en el aula. Solo un 9’7% les resulta difícil.

Ilustración 7. Uso de las TIC como herramienta de aprendizaje y como apoyo educativo

En relación al uso de las TIC como herramienta de aprendizaje, un 51’6% de los participantes considera que es de mucha utilidad, frente a un 9,7% que señala su uso de poca utilidad.

En cuanto a su uso como apoyo educativo, un 58,1% utiliza bastante las TIC como apoyo didáctico en el aula, frente a un 3,2% que establece que la utiliza poco.

Es decir, en ambos casos ha salido que más de la mitad de la muestra las utilizan como apoyo educativo, puesto que, las consideran herramientas útiles para el aprendizaje.

Ilustración 8. Nivel de esfuerzo y dedicación por parte del profesorado y nivel de distracción en el alumnado

Con respecto al nivel de esfuerzo y dedicación que requiere el uso de las Tics en el aula por parte del profesorado, un 38,7% señalan que su uso requiere de poco esfuerzo y dedicación, frente a un 35,5% que determina que su uso en el aula requiere de bastante esfuerzo.

En cuanto al nivel de distracción que puede causar en el alumnado el uso de estas tecnologías en el aula, un 51,5% considera que su uso puede afectar poco a la atención, frente a un 22,6% que determina que no afecta en nada.

6. Ventajas de la utilización de la tecnología móvil en el aula (ilustración 9).

Ilustración 9. Ventajas de las TIC en el aula

Para este ítem se propusieron las siguientes opciones:

  • Supone una herramienta de apoyo en el proceso de enseñanza – aprendizaje.
  • Genera nuevos canales de comunicación y trabajo colaborativo docente.
  • Aumenta la motivación del alumnado.
  • Favorece el diseño y la adaptación de actividades a las necesidades educativas del alumnado.

De todas estas opciones la más marcada fue la primera, es decir la gran mayoría establece que la mayor ventaja de la utilización de estos recursos tecnológicos es que suponen una herramienta de apoyo en el proceso de enseñanza – aprendizaje. La otra opción marcada (con un 3’2%) fue que aumenta la motivación del alumnado.

7. Desventajas del uso de la tecnología móvil en el aula (ilustración 10).

Ilustración 10. Desventajas de las TIC en el aula

Para este ítem se formularon las siguientes opciones:

  • Requiere de un equipo coordinado dedicado a las TIC.
  • Requiere una adaptación a los nuevos métodos de aprendizaje.
  • El coste económico que supone adquirir todos los equipos.
  • Falta de experiencia educativa por parte del profesorado.

La desventaja más marcada está relacionada con la adaptación, es decir, un 29% de la muestra determina que un punto negativo del uso de estas tecnologías en el aula es que requieren de una adaptación a los nuevos métodos de aprendizaje. La otra respuesta más marcada fue que requiere de un equipo coordinado dedicado a las Tics, es decir, un 25’8% considera que para que en las aulas se puedan utilizar correctamente debe de haber en el centro un equipo encargado de que el funcionamiento de estos equipos sea óptimo.

6. Resultados

Analizando los resultados obtenidos en los ítems relacionados a la variable de los conocimientos que tiene el profesorado de Educación Infantil sobre el uso de la tecnología móvil en el aula, se observa que, en primer lugar, la gran mayoría de la muestra dispone en sus hogares de un teléfono móvil, una tableta y un portátil los cuales utilizan principalmente para el ocio (ver películas, escuchar música o podcast, sacar fotos, juegos, etc.). La segunda utilización más demandada es para comunicarse, acceder a internet, consultar el correo, redes sociales, etc.

Por otro lado, la mayoría de los encuestados establece que tienen un alto nivel de adaptabilidad a las nuevas tecnologías, por lo tanto, no les supone ningún esfuerzo a la hora de enfrentarse a una nueva herramienta tecnológica con funciones diferentes a las que están acostumbrados a utilizar diariamente, por consiguiente, como indican los resultados, también han tenido una buena experiencia con su uso. Esto es un buen indicador puesto que en la actualidad se suceden cambios a gran velocidad y hay que adaptarse con rapidez, adquiriendo nuevas habilidades que les permitan agilidad en el manejo de las nuevas tecnologías que se presentan.

En relación a la utilización de la tecnología móvil en el aula, la mayoría del profesorado que realizó la encuesta determinó que posee algún recurso electrónico en clase, lo que especifica que los centros educativos consideran importante su uso en las aulas. Estas herramientas son utilizadas por el profesorado con mucha frecuencia para reforzar el proceso de enseñanza – aprendizaje. Aunque una minoría estableció que su aula no disponía de medios tecnológicos. En la tabla de frecuencias de utilización se determinó que, a pesar de este inconveniente, ningún participante indicó que nunca las usara para reforzar dicho proceso.

Este uso frecuente va ligado al nivel de dificultad, puesto que, a la mayoría de los docentes encuestados les resulta fácil su uso, es decir, es directamente proporcional la utilidad que se le da en las aulas con la facilidad de su empleo. Quiere decir que como les resulta fácil el manejo de estos dispositivos los utilizan a menudo. Esta afirmación nos lleva también al nivel de confianza, puesto que, este también dio un resultado con un alto porcentaje, ya que se determinó que más de la mitad del profesorado siente bastante confianza ante la utilización de los medios tecnológicos frente al alumnado. En cuanto a su uso para elaborar contenido didáctico, se determinó que la mayoría de la muestra utilizan los recursos que proporciona la tecnología para dicho fin, y que posteriormente les servirá como refuerzo y apoyo en el desarrollo de su actividad docente.

Toda esta reflexión se resume en que estas tecnologías en el aula se utilizan a menudo, puesto que, consideran que su uso es sencillo lo que les lleva a sentir una mayor confianza frente al alumnado.

Por último, la mayoría de la muestra señaló haber recibido escasa formación sobre el uso de las Tics a lo largo de su trayectoria como docentes. Sin embargo, a la mayoría no les supone un impedimento hacer uso de ellas como herramienta de aprendizaje en el aula.

Por otro lado, analizando los ítems relacionados con la variable de las percepciones sobre la tecnología móvil en el aula, se observa que un alto porcentaje considera que el uso de estos recursos en el aula es satisfactorio y positivo, además de que la utilizan bastante como apoyo didáctico durante su trabajo en el aula. También se obtuvo como resultado que estas tecnologías las consideran de utilidad como herramienta de aprendizaje y no como una herramienta que pueda causar distracción en el alumnado.

En cuanto al esfuerzo y dedicación que supone este uso por parte de la muestra hay una ligera diferencia entre aquellos que les parece que exige un mayor esfuerzo frente aquellos que les parece poco, sin embargo, el mayor porcentaje se inclina para aquellos a los que les parece el uso de estas herramientas exige poco esfuerzo.

Estos resultados nos indican que actualmente los maestros y maestras tienen un alto nivel de percepción sobre el uso de la tecnología móvil en el aula, puesto que, la catalogan como algo positivo y satisfactorio, y no como una distracción. Como consecuencia, hacen uso de estas herramientas como un apoyo y refuerzo didáctico durante el desarrollo de su labor docente en el aula, para que el alumnado pueda adquirir con mayor facilidad los conocimientos.

En relación a las ventajas sobre el uso de la tecnología móvil en el aula, se estableció con un alto porcentaje que el uso de estas herramientas en las clases supone un apoyo en el proceso de enseñanza – aprendizaje, además de aumentar la motivación en el alumnado, de ahí que más de la mitad de la muestra haga uso de ellas para elaborar contenido didáctico y para reforzar el proceso de aprendizaje.

En cuanto a los puntos débiles sobre la utilización de las Tics en el aula, se determinó que la principal razón por lo que son una desventaja es porque requieren una adaptación a los nuevos métodos de aprendizaje por parte del profesorado. Este resultado concuerda con el obtenido en el ítem sobre la formación que han recibido a lo largo de su trayectoria docente, puesto que, la gran mayoría apenas recibió aprendizajes de este tipo. Es decir, debido a que los maestros y maestras no obtuvieron una formación, lo ven como una dificultad para poder adaptar los nuevos recursos que se presentan para el aprendizaje en el aula. Por ello, consideran necesarios cursos especiales de formación en el uso de las Tics en el aula para los profesores.

Para finalizar, damos respuesta a la pregunta de la investigación que era la siguiente: ¿Actualmente el profesorado de Educación Infantil está preparado para la utilización de la tecnología móvil en el aula como herramienta de aprendizaje?

Una vez analizados los datos obtenidos en la encuesta se considera que el profesorado encuestado actualmente no está preparado al cien por cien a pesar de tener una alta percepción sobre el uso de estas herramientas electrónicas en el aula. Puesto que, muchos de ellos no tienen la formación, habilidades y conocimientos suficientes para sacar el máximo rendimiento de estos recursos tecnológicos o afrontar un problema cuando surja.

Conclusiones

En relación a los resultados obtenidos podemos concluir que un alto porcentaje de la muestra estudiada dispone en sus hogares de diversos dispositivos móviles como la tableta, teléfono móvil y ordenador portátil, los cuales utilizan principalmente para el ocio y comunicación y no para adquirir nuevos aprendizajes fuera del aula. Que a pesar de que la gran parte de los participantes tiene más de diez años de experiencia, su nivel de adaptación a las nuevas tecnologías es bueno, por lo que hacen bastante uso de ellas como herramienta de aprendizaje.

En relación a la percepción que tienen sobre el uso de la tecnología móvil en el aula es bueno, puesto que, la consideran como algo positivo y que fomenta la atención en el alumnado.

En cuanto a las ventajas, las tecnologías móviles en el aula quedan reflejadas como una herramienta de apoyo en el proceso de enseñanza – aprendizaje. Y en cuanto a las desventajas, se relacionan con la adaptabilidad que supone a los nuevos métodos de aprendizaje.

Por lo tanto, ¿el profesorado actualmente tiene los conocimientos y habilidades suficientes para adaptarse a estos cambios?

A lo largo de todos estos años, las Tics han sufrido constantes cambios, pasando desde la creación de los primeros dispositivos electrónicos, la introducción de los ordenadores en las aulas, la llegada de internet, etc., hoy en día estos cambios se siguen sucediendo, puesto que, estas herramientas siguen un proceso de modernización. Esta modernización conlleva a que estos dispositivos sean cada vez más diferentes y más actualizados, lo que a veces su uso y manejo a muchos de nosotros nos puede resultar complejo.

En la sociedad, la adaptación a estos cambios se sucede a un ritmo diferente que en la educación, ya que, si alguien adquiere un dispositivo con nuevas características para uso personal, puede ir averiguando sus funciones y estudiarlo con detenimiento al ritmo que el considere oportuno y le marque sus conocimientos adquiridos con anterioridad. Pero en la educación es muy diferente.

El profesorado debe de afrontar estos cambios con mayor rapidez, puesto que, de ellos depende que se haga una correcta utilización en el aula para poder utilizarlas como herramientas de apoyo en el proceso de enseñanza – aprendizaje durante su labor docente.

Si ese maestro o maestra ya sea porque no se siente cómodo, por desconocimiento hacia el tema, rechazo hacia las nuevas tecnologías, etc., no consigue adaptarse a esta integración de las Tics en las aulas y a su uso para poder utilizarlos como una herramienta para elaborar contenidos didácticos ¿Quién los ayuda?

Por esta razón es fundamental que se impartan más cursos formativos, dirigidos al profesorado para que puedan adquirir los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para conocer las últimas novedades de las tecnologías y poder así utilizarlas como herramientas educativas y poder sacar el mayor rendimiento posible de ellas. Puesto que, a pesar de la dificultad que les supone adaptarse a ellas, las consideran una gran herramienta educativa.

Referencias

Libros

  • CABERO, J. (editores). Nuevas tecnologías aplicadas a la educación. Madrid: Mc Graw-Hill, 2007.

Revistas

Links