Un método de aprendizaje cooperativo »
24/01/2020 por Andrea Carrasco Sotelo

La técnica del rompecabezas en el aula

 

El aprendizaje cooperativo es una metodología basada en el trabajo en equipo y que tiene como objetivo la construcción de conocimiento y la adquisición de competencias y habilidades sociales. Entre las distintas técnicas más utilizadas se destaca la técnica del rompecabezas, en la que el alumnado forma parte activa del proceso de aprendizaje. El objetivo de este artículo es dotar a los docentes de herramientas y conocimientos necesarios para aplicarla, optimizando los recursos y maximizando los beneficios. Por ello, se expone esta técnica que se adapta a las características del aula y del alumnado y que atiende a la diversidad. A continuación, se describe con detalles esta técnica, los objetivos que pretende conseguir y los pasos necesarios para su aplicación. Asimismo, se muestran sus ventajas e inconvenientes. Finalmente, se expone un ejemplo práctico de esta técnica en un aula de Educación Primaria.

Palabras clave

aprendizaje cooperativo, trabajo en equipo, habilidades sociales, rompecabezas, metodología


Cooperative learning is a methodology based on teamwork and its objective es the construction of knowledge and the acquisition of social skills and abilities. Among the most used techniques, the Jigsaw stands out in which students are an active part of the learning process. The objective of this article is to provide teachers the tools and knowledge necessary to apply them, optimizing resources and maximizing benefits. Therefore, this technique is exposed because it adapts to the characteristics of the classroom and the students and it attend to diversity. Now, this technique is described in detail, its objectives and the necessary steps for its application. Also, its advantages and disadvantages are shown. Finally, a practical example of this technique is presented in a primary education classroom.

Keywords

Cooperative learning, teamwork, social skills, jigsaw, methodology.


1. Introducción

La técnica del rompecabezas es un método de aprendizaje cooperativo creado en 1971 por Elliot Aronson, profesor norteamericano de la Universidad de Austin (Texas, EE.UU.). El profesor Aronson junto con sus alumnos ideó esta técnica con el objetivo de reducir la conflictividad social en el aula. (Traver y García, 2004). En esta época, las autoridades educativas de la ciudad de Austin decidieron apostar por una escuela sin segregación racial. Por primera vez en el aula convivieron tres grupos étnicos: blancos, afroamericanos e hispanos. Sin embargo, la desconfianza entre estos grupos provocó un ambiente muy competitivo en el aula. Por ello, Aronson tuvo la idea de propiciar una atmósfera más cooperativa en la que los diferentes grupos pudieran trabajar juntos para alcanzar unos objetivos comunes (Vicente, 2009).

Ilustración 1. El rompecabezas

2. La técnica del rompecabezas

Se denomina rompecabezas porque cada alumno es una pieza esencial para la terminación y la compresión completa del producto final. Cada alumno asume la responsabilidad de una porción de contenido para luego compartirla con los otros miembros de su equipo. La única forma que tienen los estudiantes de aprender las otras partes del contenido que no sean suyas consiste en escuchar atentamente a sus compañeros. Además, la realización del trabajo estará condicionada por la mutua cooperación y responsabilidad entre todos los componentes del grupo. De esta forma, la interdependencia queda asegurada al ser los alumnos tutores de sus propios compañeros (Martínez y Gómez, 2010).  

Este método al proponer un ambiente interactivo supone la presencia del conflicto sociocognitivo, motor del aprendizaje (Ovejero, 2009). Del mismo modo, se encuadra dentro del aprendizaje significativo ya que considera al alumnado como el verdadero protagonista del proceso de enseñanza-aprendizaje. Además, atiende la diversidad del alumnado, considerando los distintos intereses y capacidades (Pujolás, 2004).

Esta técnica puede ser utilizada en diversos ámbitos, aunque el mayor número de experiencias se encuadran dentro del ámbito educativo. Puede emplearse en diferentes niveles educativos y asignaturas. Sin embargo, suele ir dirigida a la etapa de secundaria porque es esencial disponer de una serie de capacidades y habilidades sociales para llevarla a cabo. No obstante, se puede aplicar en la educación primaria instruyendo al alumnado e introduciendo las habilidades de interacción y de expresión necesarias (Ibáñez y Gómez, 2005).

3. Objetivos

El considerar a cada alumno como una pieza única e indispensable en el rompecabezas que conforma su grupo, es sinónimo de una mayor integración del alumno, una mayor motivación e implicación, así como, por supuesto, un medio de aprendizaje efectivo. Al aplicar esta técnica del rompecabezas se pretende lograr los siguientes objetivos didácticos (Valero y Vaquerizo, 2009):

  • Aumentar el rendimiento académico y mejorar el clima de aprendizaje.

  • Favorecer el aprendizaje significativo y autodirigido.
  • Fomentar la autonomía del aprendizaje.
  • Atender la diversidad de intereses, motivaciones y capacidades del alumnado.
  • Fomentar el estudio continuado de una materia, de manera que el alumno no memoriza, sino que madura el conocimiento.
  • Promover el trabajo en equipo y el apoyo mutuo.
  • Desarrollar habilidades sociales para relacionarse con el grupo y exponer de forma asertiva el propio punto de vista.
  • Asumir responsabilidades, toma de decisiones y poder de iniciativa.

4. Pasos para implementar esta técnica en el aula

Para la aplicación de la técnica del rompecabezas existen una serie de pasos:

  • Primer paso. Organización de grupos: los alumnos son divididos en grupos de cinco o seis alumnos diversos y heterogéneos respecto a género y capacidades.
  • Segundo paso. Reparto de la materia: el material a estudiar se divide en tantas partes o subtemas como miembros tiene cada equipo. De manera que cada uno de los miembros del grupo recibe una parte del tema que, en conjunto, debe estudiar todo el equipo. Estas partes deben ser independientes entre sí.
  • Tercer paso. Estudio individual: cada miembro del grupo busca información, analiza y prepara su parte del tema, con el material que se le ha facilitado o con el que él haya buscado.
  • Cuarto paso. Reunión de expertos: los miembros de distintos grupos pero que han trabajado la misma parte se reúnen para aclarar dudas y profundizar sobre el tema objeto de estudio, formando un “equipo de expertos”. De esta manera, comparten información y se enriquecen hasta que son “expertos” en el tema.
  • Quinto paso. Explicaciones del grupo base: el grupo base se reúne para que, por turnos, cada miembro enseñe su parte del tema a los demás compañeros. Hay que motivar al resto de compañeros del grupo a intervenir con el objetivo de clarificar la explicación.

El profesor debe ir en grupo para observar el proceso. En el caso de que detecte algún problema en algún grupo, por ejemplo, que un alumno o alumna está molestando, debe realizar una intervención adecuada. Asimismo, al finalizar la clase es necesario realizar algún tipo de prueba sobre el material estudiado (test, cuestionario, prueba oral, etc.) para que los alumnos tengan la impresión de que la actividad que han realizado es importante y no se trata de un juego.

5. Evaluación

En la evaluación de esta técnica se valorarán diversos aspectos como el grado de conocimiento del grupo y de cada uno de sus integrantes (Ibáñez y Gómez, 2005).

Para poder realizar esta evaluación se deberá responder a tres cuestiones: ¿Qué evaluar?, ¿Cómo evaluar? y ¿Cuándo evaluar?

  • ¿Qué evaluar?: Se tendrá en cuenta aspectos como las aportaciones por parte del alumnado, la diferencia entre los conocimientos previos y los que han logrado alcanzar de forma individual de todas las partes del tema y no solo de la que eran “expertos”, la motivación existente a la hora de realizar la tarea, los recursos utilizados para la búsqueda de información (revistas, libros, páginas web, etc.), las relaciones, interacciones y habilidades sociales que se fomentan realizando esta tarea o también el material adicional que cada “experto” utiliza para explicar a su grupo los conocimiento que adquirieron.
  • ¿Cómo evaluar?: Se puede usar varios instrumentos en diversos contextos y tiempos. Algunos de los instrumentos que se pueden utilizar para evaluar son la observación directa y sistemática, el análisis de los trabajos y la conducta de cada alumno, entre otros.
  • ¿Cuándo evaluar?: Al comienzo del proceso se le pasará a cada alumno un cuestionario para saber qué conocimientos tienen del tema que van a estudiar. De esta manera, el docente podrá comparar cuanto ha aprendido. Posteriormente, se llevará a cabo una evaluación continua durante todo el proceso. Por último, en la evaluación final, se valorará la madurez y los conocimientos adquiridos por cada uno de los expertos y por cada grupo base.

6. Ventajas

Algunas de las ventajas que podemos citar cuando se utiliza la técnica del rompecabezas en el aula son las siguientes (Ovejero, 2009):

  • Contribuye a mejorar la motivación de los estudiantes.
  • Aumenta la satisfacción de los estudiantes en relación a su aprendizaje.
  • Ayuda a disminuir la conflictividad en el aula.
  • Fomenta la interdependencia positiva entre los estudiantes.
  • Reduce el absentismo en el aula.
  • Contribuye a mejorar la autoestima especialmente de los alumnos con bajo rendimiento académico.

7. Inconvenientes

A continuación, se exponen algunos de los problemas que pueden surgir cuando se trabaja en el aula con esta metodología del rompecabezas (Vicente, 2009):

  • El estudiante dominante: Muchos docentes escogen al azar un alumno del grupo para que lidere la discusión. Una de sus funciones es animar al resto de sus compañeros del grupo a participar de forma equitativa en la discusión final. Los alumnos perciben que es mucho más eficaz el funcionamiento del grupo si todos pueden participar y exponer sus contribuciones, comentarios y preguntas. Una forma de contrarrestar al alumno dominante es dar más protagonismo al grupo.
  • El estudiante lento: El docente debe asegurar que los alumnos con habilidades de estudio bajas no realicen contribuciones al grupo de nivel inferior a la media. Una manera de combatir ese problema consiste en utilizar los “grupos de expertos” para mejorar la contribución de estos alumnos mediante la aportación del resto de “expertos” antes de presentarlo a su grupo base.
  • Los estudiantes brillantes que se aburren: el grado de aburrimiento en el aula es menor cuando se utiliza esta técnica que con las metodologías tradicionales. Se debe conseguir que los alumnos brillantes perciban su nuevo rol de “profesor” como un desafío. De esta manera se conseguirá transformar una experiencia de aprendizaje aburrida en otra estimulante intelectualmente.

8. Ejemplo práctico

A modo de ejemplo se propone una actividad relacionada con el área de Ciencias Sociales, no siendo esta la única área en la que se puede aplicar la técnica del rompecabezas.

Esta sesión va dirigida a un grupo-clase compuesto por 24 alumnos y alumnas de 4º de primaria. El tema que se va a abordar con esta técnica es “La hidrosfera”.

En primer lugar, se divide a los alumnos en cuatro grupos base de seis miembros cada uno, atendiendo a la diversidad de manera que sean grupos diversos y heterogéneos. Posteriormente, se divide el tema de “La hidrosfera” en cuatro subtemas: las propiedades del agua, uso y reparto del agua en la tierra, ciclo del agua y contaminación y consumo del agua en el planeta. A continuación, se le asigna un subtema a cada miembro del grupo, de acuerdo a sus intereses y capacidades. El docente otorga un tiempo para que cada miembro del grupo prepare la información de su contenido buscando información en diferentes recursos. Una vez preparado cada subtema, se forman los “grupos de experto” constituidos por los miembros de cada equipo que tienen el mismo subtema. Estos comparten la información que han encontrado y se enriquecen entre ellos. El docente irá supervisando cómo lo hacen para ir guiándoles en algunos aspectos. Finalmente, cada “experto” se reúne con su equipo base e intercambia sus conocimientos y los que ha aprendido en el grupo de expertos con sus compañeros, de manera que todos aprendan los diferentes aspectos del tema de “La hidrosfera”. Cada experto de cada grupo expondrá su parte del tema explicándola y aclarando cualquier duda o concepto que no hayan entendido sus compañeros. Además, el docente también servirá de guía ya que cualquier duda que le surja a los alumnos podrá resolverla.

Durante todo el proceso, el docente habrá ido pasando por los distintos grupos para llevar a cabo una evaluación continua mediante la observación directa y sistemática, así como un cuaderno de anotaciones en el que se valorará las actitudes de los alumnos, su esfuerzo, trabajo, cooperación, interés, entre otros aspectos. Asimismo, al finalizar el proceso el docente puede realizar una prueba escrita u oral a cada alumno individualmente para evaluar los conocimientos adquiridos sobre el tema.

Ilustración 2. Ejemplo práctico del rompecabezas

Conclusiones

La técnica del rompecabezas promueve el aprendizaje y la motivación de los estudiantes logrando que los alumnos compartan en grupo la información adquirida. Esta técnica se basa en el aprendizaje cooperativo que consiste en trabajar en grupos pequeños para realizar tareas colectivas. Resulta importante llevar a cabo esta técnica en las aulas debido a que el aprendizaje cooperativo motiva a los alumnos para aprender.

Habitualmente, los docentes usan en las aulas el libro de texto como única herramienta para enseñar las materias a los alumnos. Sin embargo, guiarse solo por el libro de texto puede resultar aburrido para los alumnos. Con el trabajo cooperativo se reúne a los alumnos en grupos más pequeños y se les aporta un tema cualquiera, dividiendo este en partes y otorgando cada parte a cada miembro del grupo. A la hora de buscar y asimilar la información obtenida, los niños trabajan con sus compañeros y aprenden mucha información sin apenas darse cuenta. Después de este proceso, al reunirse con el grupo base, no solo aprenden los conocimientos adquiridos por ellos mismos, sino que, además, al comprender la información del resto de sus compañeros aprenden todo un tema de una forma dinámica y fomentando el trabajo en grupo.

Esta técnica tiene una serie de aspectos positivos como por ejemplo el aumento de la autoestima de cada alumno. Además, logra que los alumnos se escuchen unos a otros, mejora el rendimiento académico individual y grupal, disminuye la competitividad, ayuda a valorar a sus compañeros a nivel personal y también como fuente de información y reduce los conflictos entre los alumnos, algo que resulta muy beneficioso.

 

Referencias

Libros

  • OVEJERO, A. (2009): El aprendizaje cooperativo, una alternativa eficaz a la enseñanza tradicional. Barcelona: PPU – Promociones y Publicaciones Universitarias.
  • PUJOLÁS, P. (2004): Aprender juntos alumnos diferentes. Los equipos de aprendizaje cooperativo en el aula. Barcelona: Octaedro.
  • VALERO, M., VAQUERIZO, B. (2009): Puzles mejorados con mapas conceptuales. Barcelona: XV JENUI.

Revistas

  • IBÁÑEZ, V., GÓMEZ, I. (2005): “El puzle, una técnica de aprendizaje cooperativo sencilla y gratificante para profesorado y alumnado”. Alambique: Didáctica de las ciencias experimentales, Vol. 45 (pág. 27-33)
  • TRAVER, J., GARCÍA, R. (2004): “La enseñanza-aprendizaje de la actitud de solidaridad en el aula. Una propuesta de trabajo centrada en la aplicación de la técnica puzle de Aronson”. Revista Española de Pedagogía, Vol. 62 (pág. 419-437).

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