Didáctica para enseñar a hablar en público »
 

En paseo por los libros de la Educación Secundaria Obligatoria y de bachillerato así como por las programaciones oficiales, pone de manifiesto el escaso interés por la enseñanza de la oralidad de nuestro sistema educativo. De esta consideración nace ‘Somos Youtubers’, una unidad didáctica heterogénea que construye el proceso didáctico en torno a Youtube, un portal de Internet que permite a sus usuarios publicar y visualizar contenido audiovisual. Su éxito entre los adolescentes desde su nacimiento en 2006 ha originado una nueva profesión, el youtuber, una figura de sorprendente influencia cuyo proceder descansa en la construcción de un discurso oral (también audiovisual). Utilizar la influencia de los youtubers como motivación es el punto de partida de esta unidad invitando a los alumnos a convertirse en ellos para que construyan discursos orales argumentativos en tiempo real sobre los contenidos que sean objeto de estudio en el seno del currículo básico.

Palabras clave

Oralidad, youtubers, TIC, nuevas tecnologías y argumentación.


A walk through the compulsory high school and high school books as well as official programs shows that there is little interest in teaching the orality of our educational system.
From this consideration is born 'Somos Youtubers', a heterogeneous didactic unit that builds the didactic process around Youtube, an Internet portal that allows its users to publish and visualize audiovisual content.
His success among teenagers since his birth in 2006 has given rise to a new profession, the youtuber, a figure of surprising influence whose procedure lies in the construction of an oral (also audiovisual) speech.
Using the influence of the youtubers as a motivation is the starting point of this unit, inviting the students to become them so that they construct argumentative oral speeches in real time on the contents that are object of study in the core curriculum.


Keywords

Orality, youtubers, ICT, New Technologies and argumentation.


1. La enseñanza de la oralidad, un campo yermo y sin frutos.

“La comunicación oral es fundamental para la formación como ciudadano del alumno”. Así lo afirma Huerto (2001, p. 5), aportando una idea que se postula como el fundamento de esta propuesta didáctica. No obstante, en el texto de Trigo Cutiño Desarrollo de la oralidad en la Educación Secundaria (1998, p. 2) se pone de manifiesto que los lingüistas y pedagogos llaman la atención sobre el mal uso de la lengua en el habla. El autor insiste en que en las aulas no se está solucionando el problema y añade que, según denuncian la mayoría de los docentes, “se escribe mal y se habla peor” pero “son pocos los que ponen los medios, procedimientos y preparación necesaria para aplicar el remedio o tratamiento terapéutico o preventivo más conveniente, necesario y eficiente” (pág. 2).

Es de justicia tener en cuenta la fecha de estas palabras: el año 1998. Este dato reporta más fuerza a la necesidad de abordar la cuestión de inmediato ya que en la actualidad estas carencias aún no se han subsanado. Así lo reflejan los estudios que, a nivel internacional, miden la capacidad oral de alumnos de todo el mundo y en los que los españoles salen mal parados. Según publicaba el diario nacional ABC en 2014, “los niños españoles suspenden al hablar en público” (Fominaya, 2014). Bajo este titular, la periodista analiza el asunto basándose en las reflexiones de Francisco Carrillo, un experto en comunicación y oratoria, quien confirma el suspenso de los adolescentes españoles. El especialista insiste en que “casi puedo afirmar que la oratoria es tan importante como la carrera que estudies. Elijas la formación que elijas tendrás que comunicarte, expresar tus ideas, establecer argumentos...[…]Un discurso persuasivo y una oratoria clara y definida es la única llave que puede abrir todas las puertas. Solo con el talento ya no sirve” (Fominaya, 2014).

En el texto que sigue a estas líneas se plantea una metodología didáctica centrada en trabajar la oralidad desde una perspectiva eminentemente práctica. Para ello, el planteamiento pedagógico se basa en la aplicación al proceso de enseñanza-aprendizaje de la plataforma Youtube. Previamente a la exposición de dicho planteamiento en el seno del aula, se justifica la pertinencia de activar una pedagogía centrada en la oralidad así como la importancia de introducir las nuevas tecnologías en el quehacer rutinario del grupo-clase.

2. La oralidad, un instrumento de comunicación y de pensamiento

Para comprender la elocuencia de la idea en la que se basa esta propuesta didáctica, es necesario iniciar el análisis de la oralidad desde una perspectiva psicológica dejando al margen, por un momento, la pedagogía ya que ambas disciplinas están irremediablemente unidas por la propia naturaleza del ser humano.

Es preciso comenzar por los cimientos, esto es, la importancia de desarrollar la competencia oral en toda su extensión para el desarrollo de los alumnos como seres humanos y ciudadanos con pleno conocimiento y capacidad de acción en el contexto en el que viven. Castañeda (1999, p. 19), sentencia que el lenguaje verbal y, por extensión, el habla es “un valioso instrumento de comunicación y de pensamiento”. Esgrime que el lenguaje, en primer lugar, cumple una función comunicativa pero añade en el mismo nivel de importancia las funciones cognoscitiva, instrumental, personal, informativa, adaptativa y reguladora del comportamiento personal y de las personas sobre las que recaen nuestras palabras (pp. 18-19). Dichas funciones están presentes en todas las etapas de la vida del ser humano, una evidencia que justifica de forma contundente la necesidad de enseñar a los alumnos a hablar de forma correcta y con un nivel adaptado a su edad y a su promoción académica.

3. El aula, un lugar para la conversación. La escuela de la palabra

Amén de teorías e investigaciones fundadas, pensemos por un momento. Tradicionalmente, la enseñanza de cualquier disciplina se inicia con la transmisión del conocimiento inicial desde el docente hacia los alumnos. Sin embargo, en lo que refiere a la oralidad  los términos del binomio educativo habitual deben invertirse: los alumnos tienen que tomar la palabra.

 

Además de dar las instrucciones, los modelos adecuados y las reglas necesarias para que los discentes construyan un discurso oral adecuado a su nivel y al contexto en el que lo pronuncien, es necesario que los docentes demos a los educandos la oportunidad de hablar largo y tendido en el seno del aula para practicar lo aprendido. Wallace expone que “las presentaciones y exposiciones o los debates en clase frecuentes permiten a los maestros diagnosticar y solucionar problemas” (Wallace, et al, 2006 p.17). En ningún caso, por tanto, fomentar la conversación en el interior del aula es una pérdida de tiempo si la actividad se programa y se controla en dirección a los objetivos marcados. Es más, la práctica constante de la competencia oral hace que desaparezca de forma automática el temor a manifestarse en público sobre cualquier asunto y en cualquier contexto.

Siendo conscientes de que la oralidad es una competencia que se adquiere fuera de los centros educativos y mucho antes, obviamente, de que los alumnos lleguen a la Educación Secundaria Obligatoria, es absolutamente necesario en este nivel hablar en la escuela para superar las desigualdades comunicativas que a buen seguro existen en todos los grupos de alumnos. Rodríguez (1995, p. 4) estima que “la escuela es un ámbito privilegiado donde los niños pueden adquirir y desarrollar los recursos y las estrategias lingüísticas necesarias para superar la desigualdad comunicativa y es responsable de la enseñanza de los géneros más formales como la exposición, el debate, la entrevista, etc., géneros que no se aprenden espontáneamente sino que requieren una práctica organizada”. La investigadora sentencia que “hablar no es pronunciar palabras sino recrearlas en la construcción de textos que se organizan en relación con las distintas intencionalidades de los hablantes, las diferentes expectativas de los receptores y las variadas exigencias de las situaciones de comunicación” (1995, p.4).

Otros investigadores con Staab (como se citó en Rodrígiez, 1995, p.5) esgrimen que es de crucial importancia brindar a los estudiantes muchas oportunidades de hablar a distintas audiencias y con diversos propósitos y de crear estrategias de abordaje de la lengua oral apoyadas en tres pilares básicos: la observación de los usos orales que tienen lugar en distintos entornos de la comunidad (familia, clubes, iglesias, supermercados, etc.) y en los medios de comunicación, etc.; la producción e interpretación de una amplia variedad de textos orales y la reflexión acerca de los variados recursos que ofrece la lengua (fónicos, morfosintácticos, léxicos y semánticos) para alcanzar distintas metas comunicativas. Así, se reafirma la necesidad de que la didáctica de la oralidad se incluya en la educación obligatoria en el seno del currículo básico y no como una actividad paralela a lo reglado normativamente.

La práctica en un entorno controlado como es la escuela para aprender a hablar de forma correcta, coherente y adecuada es algo necesario. Rodríguez (1995, p. 7) explica que en el aula, como escenario de la comunicación oral, hay que tener en cuenta los principales componentes de los actos de habla: el marco, los participantes, los propósitos, la estructura, el estilo, los instrumentos, las normas y los géneros. Las distintas articulaciones de estos componentes, concluye, “darán lugar a diferentes usos orales por parte de los docentes y de los alumnos” (1995, p. 8).

En la misma línea, Jover, en su trabajo Competencia oral y educación democrática (2011), refuerza la necesidad de que la educación obligatoria forme a ciudadanos más que a especialistas en materias académicas y, para ello, es crucial el desarrollo de la competencia comunicativa oral. “Si la educación lingüística no capacita para tomar la palabra en el ejercicio de una ciudadanía activa y responsable, es que algo estamos haciendo mal” (p. 69). Expone, además, la necesidad de abandonar “la escuela del silencio” donde el profesor hablaba y los alumnos callaban. Continua asegurando que el principal objetivo de nuestro sistema educativo es formar para una participación ciudadana, activa y responsable (p. 69). En concreto, se refiere al área de lenguas como aquel que debe guiarse por el objetivo de “contribuir a la emancipación comunicativa del alumnado” (p.72) y concluye que “una educación democrática reclama pasar de un modelo transmisivo de enseñanza al permanente ejercicio de la deliberación argumentada” (p. 72).

Por todo, la escuela debe ser un lugar para tomar la palabra en cuyo seno el aula de lengua y literatura sea el centro del desarrollo de esta competencia.

Imagen 1. Es vital que los alumnos tomen la palabra en el aula

4. Las TIC en el aula de Lengua y Literatura. Youtube

Si la motivación es fundamental en todas las aristas del proceso de enseñanza-aprendizaje, para la didáctica de la oralidad es aún más vital. Fruto de este afán motivador surge la iniciativa de usar en clase la plataforma Youtube como gancho y para despertar la sorpresa, la curiosidad y, por ende, la ilusión de los alumnos por usar el lenguaje hablado de forma correcta, coherente y adecuada. El uso de las nuevas tecnologías en la enseñanza de la expresión oral es ya una práctica conocida. Son muchos los manuales y trabajos publicados acerca de la integración de las TIC en el aula de lengua y literatura. A este respecto, Jover (2011, p. 76) va más allá y considera “inevitable” la incorporación de las TIC en el aula identificando dos aportaciones de gran calado: “la posibilidad de traer el mundo exterior a las aulas” y la ocasión de convertir los discursos del ámbito social en material curricular. Pero el uso de estas nuevas herramientas debe hacerse con rigor y criterio, seleccionando aquellas que mejor se ajusten a los objetivos marcados y a las actividades propuestas.

5. Propuesta didáctica. Somos Youtubers. La argumentación.

Por todo lo hasta aquí planteado, se pretende exponer una propuesta de unidad didáctica basada exclusivamente en la herramienta Youtube para su impartición titulada ‘Somos youtubers. Los grandes oradores de ayer y de hoy. La argumentación’. Se trata de la unidad didáctica siete en el seno de una programación anual compuesta por doce unidades y en la cual, aquellas precedentes a la que nos ocupa tratan los distintos tipos de textos: la exposición, la narración, la descripción y el diálogo. La unidad que planteamos presenta la siguiente estructura:

Bloque 1: Comunicación oral: Escuchar, hablar y conversar.

  • Los grandes oradores de ayer y de hoy.
  • La argumentación. Fundamentar opiniones.

Bloque 2: Leer y escribir.

  • Cartas al director.

Bloque 3: Educación literaria.

  • La generación del 27.
    • Estilos poéticos.
    • Etapas.
    • Los principales poetas.
    • El teatro de Lorca.

Bloque 4: Conocimiento de la lengua.

  • Los textos argumentativos.
    • ¿Qué son? Características.
    • Tipos de textos argumentativos.
    • Tesis, argumentos y contraargumentos.
  • Palabras tabú, eufemismos, disfemismos.

Con todo, en esta unidad se trabajan las competencias clave en comunicación lingüística, la digital, las sociales y cívicas, el sentido de la iniciativa y la conciencia y expresiones culturales. Además, incluye elementos transversales como la conciencia democrática, el respeto a la diferencia y las nociones de igualdad, empatía y pensamiento crítico y reflexivo.

El eje vertebrador de la unidad es la didáctica de enseñar a hablar en público centrando los contenidos en torno a los textos argumentativos utilizando Youtube como herramienta pedagógica en los cuatro bloques en los que se estructura su contenido.

De forma inicial, se focaliza el análisis de la oralidad desde una perspectiva comparativa entre los grandes oradores del siglo XX, con discursos pronunciados desde púlpitos ante plazas atestadas de gente, hasta los actuales youtubers (jóvenes de gran influencia entre sus coetáneos que elaboran continuamente textos orales argumentativos para publicarlos a través de Youtube) tratando, además, los discursos políticos en esta plataforma, una herramienta imprescindible en la actualidad para cualquier agente social que quiera hacer llegar sus argumentos al gran público. El reto es convertir a los alumnos en youtubers a través de la elaboración de textos orales argumentativos y su publicación en nuestro propio canal de Youtube. Será una metodología activa, participativa y dinámica donde el alumnado trabajará, en la mayoría de las ocasiones, en grupo para ejecutar las distintas actividades que se proponen. Asimismo, se incluye una metodología de trabajo por proyectos ya que el fin último de esta propuesta es que los alumnos se conviertan en youtubers, que creen su propio canal en la plataforma digital y que elaboren un vídeo que contenga un texto argumentativo oral sobre alguno de los temas propuestos y siguiendo las pautas estudiadas.

Antes de comenzar a trabajar la unidad en clase, el profesor debe crear un canal de Youtube y un grupo en la plataforma Edmodo. Se trata de una herramienta online con acceso restringido solo a los alumnos de la clase donde todos los integrantes pueden interactuar, compartir material y comentarlo con total privacidad y completamente controlado por el profesor.

Imagen 2. Página principal de la plataforma Edmodo

A modo de actividades de introducción, el trabajo en clase se inicia reflexionando sobre el poder de las palabras, concretamente, sobre la necesidad de conocer las claves del lenguaje oral y, en especial, de la argumentación para que seamos ciudadanos de pleno derecho. La propuesta es ilustrar el poder de las palabras a través de ejemplos históricos de discursos que cambiaron el curso de la historia como el famoso I have a dream de Martin Luther King o el discurso de dimisión como presidente del gobierno de Adolfo Suárez.

Imagen 3. Martin Luther King, durante su famoso discurso "I have a dream"

Tras el visionado, se plantea la identificación en ellos de claves de la expresión oral como las apelaciones a los oyentes y la adaptación del discurso a los receptores o la aportación de datos que den rigurosidad al discurso así como el uso de slogan. Por último, es interesante plantear la idea de que las palabras siguen generando poder en la actualidad para introducir, de esta manera, la acción y la influencia del youtuber en el contenido de la unidad. Así, se exponen en clase discursos de algunos de los youtubers con más seguidores del país al tiempo que de los representantes políticos actuales.

A continuación, se plantean las actividades de desarrollo comenzando con la presentación en clase de la plataforma Edmodo como una las principales herramientas con las que trabajar. De este modo se organiza en el aula un primer contacto con esta herramienta enseñando cómo funciona e iniciando la actividad como usuarios de cada uno de los alumnos de la clase. La plataforma se introduce con un vídeo de bienvenida, al estilo youtubers, realizado por el profesor. Seguidamente, y con el afán de mantener un diálogo continuado con los alumnos, se plantea la pregunta ¿qué es argumentar? Tras una primera fase de reflexión, se inicia la resolución del interrogante con una serie de actividades. En primer lugar, deben compararse textos orales que manifiesten distintas opiniones sobre un mismo asunto. A continuación, se enuncian las características de los textos argumentativos y se afianza la asunción de las mismas mediante el análisis de un último discurso que se hizo viral en México y en todo el mundo a través de Youtube, el vídeo de la abuela Lucha, un sorprendente discurso que, sin duda, llama la atención de los discentes. Al fin, debe instarse a los alumnos a que reflexionen en casa sobre lo estudiado con la siguiente tarea: compartir en la plataforma Edmodo con todos los compañeros de la clase más vídeos de discursos orales argumentativos y adjuntar a cada uno de ellos las características generales de los mismos siguiendo el esquema estudiado en clase.

Precisamente, son estos documentos orales la base para seguir trabajando la argumentación oral. A partir de ellos, se estudian los elementos de la competencia discursiva propios de este tipo de textos siguiendo un esquema basado en el lenguaje verbal (la organización del discurso, las técnicas de la argumentación y la exposición de argumentos) y en los lenguajes no verbal y paraverbal (la postura, los movimientos, la expresión, la voz y la respiración). Además, se reflexionará sobre elementos discursivos como los marcadores o nexos, la modalidad enunciativa, los elementos subjetivos, la claridad elocutiva, la coherencia o los incisivos amén de los distintos tipos de textos argumentativos y su estructura interna.

Sin duda, todas estas reflexiones deben ponerse en práctica. Para ello, es conveniente facilitar a los alumnos una guía para elaborar sus textos argumentativos orales, un documento que contiene los siguientes puntos:

  • Determinar claramente cuál es la tesis del texto.
  • Definir el receptor a quien va dirigido el texto.
  • Cualquier afirmación ha de estar sustentada por una serie de argumentos, por lo que habrá que buscar todos los argumentos posibles a favor de la tesis.
  • Tener en consideración las opiniones, creencias y valores del destinatario para elegir aquellos argumentos que mejor puedan convencerle y desestimar los restantes.
  • Deben preverse las posibles objeciones del adversario a dichos argumentos.
  • Una buena introducción contribuye a captar la aprobación del auditorio.
  • El orden de los argumentos es un factor esencial. En beneficio del mismo, se evitarán las divagaciones que podrían entorpecer la comprensión. Los argumentos más sólidos se deben incluir al final.
  • La conclusión debe tener fuerza e interés para ganar la complacencia del auditorio.
  • Emplear la lengua de forma adecuada, concisa y clara, sin renunciar a la ayuda que pueden proporcionar los recursos literarios.

La versatilidad de la oralidad también permite trabajar el contenido literario desde esta perspectiva. Tras el estudio teórico de la literatura correspondiente, se propone a los alumnos la creación de vídeos en Youtube a modo de youtubers literarios. Se trata de analizar y reflexionar sobre la obra del autor en cuestión elaborando textos orales argumentativos sobre el tema de sus composiciones y, en otros casos, sobre la opinión personal del alumno acerca de un texto en concreto propuesto por el profesor. Para la realización de esta actividad, el docente dará las claves de la obra con un vídeo de elaboración propia publicado a través del canal Youtube de la clase y fomentará la investigación autónoma del alumno sobre interpretaciones o análisis científicos de las obras para sus creaciones audiovisuales de las que se evaluará la capacidad discursiva, el conocimiento literario y cualquier aportación extraordinaria bien documentada y fundamentada.

El reto final, a modo de síntesis de la unidad, consiste en la elaboración de un vídeo con el que los alumnos se conviertan en youtubers y en el que traten un tema de actualidad propuesto por el profesor. Tendrán que publicarlo en el canal de Youtube del grupo que se creará durante la última sesión de la unidad junto con la explicación de las pautas para realizar este último trabajo. Se fomentará la utilización en el vídeo de otros materiales audiovisuales que apoyen la tesis que defiendan potenciando, así, su competencia digital, la investigación y la intertextualidad en cuanto a los contenidos y la creatividad expositiva y argumentativa.

Conclusiones

La unidad didáctica que se plantea pretende contribuir a la formación integral del alumno y se basa en la idea de que el lenguaje estructura el pensamiento. Por tanto, a través del desarrollo del habla también se estimula el desarrollo del pensamiento y, asimismo, la madurez y la capacidad de análisis de la realidad del discente.

Imagen 4. Solo la práctica real provee al alumno de la competencia oral

La presente unidad enraíza sus propuestas en la creencia de que la escuela es el escenario perfecto para la oratoria fomentando también valores democráticos como la tolerancia, la conversación, el diálogo y el respecto ante las diferentes opiniones y visiones sobre los distintos aspectos y ámbitos de la realidad. La convicción de que existe la necesidad de enseñar a hablar a los alumnos obliga a desarrollar propuestas didácticas como esta sin abandonar la palabra escrita pero alzando la oralidad al mismo nivel que esta y, por tanto, reservando para su estudio y práctica los mismos esfuerzos que para los textos escritos.

Es necesario destacar que para que la didáctica de la oralidad sea eficaz y útil para los alumnos, los profesores también tienen que estar formados en su enseñanza.

El segundo pilar de la unidad es la motivación constante en el aprendizaje en la escuela. Es fundamental que los alumnos vean la utilidad del estudio y del aprendizaje, es crucial despertar su curiosidad, su interés o su sorpresa a la hora de abordar los contenidos curriculares y es esencial orientar la didáctica hacia herramientas y procedimientos que huyan de las formas más rancias de enseñanza, en la medida de posible.

La realidad cambia constantemente y la escuela tiene que adaptarse con la misma rapidez para que su labor sea realmente efectiva. Hoy en día, los ciudadanos tienen que saber desenvolverse en todos los ámbitos de la vida y, para ello, es necesario que todos contemos con una buena competencia oral para que podamos ser ciudadanos de pleno derecho, totalmente activos y plenamente constructores del mundo en el que vivimos.

Referencias

Libros

  • CASTAÑEDA, P. F. El Lenguaje verbal del niño: ¿cómo estimular, corregir y ayudar para que aprenda a hablar bien? Lima: Universidad Nacional Mayor de San Marcos, 1999.
  • HUERTO, J. J. Dicho y hecho. Almadraba Editorial. Barcelona, 2001.
  • Jover, G. Competencia oral y educación democrática. Textos de didáctica de la Lengua y de la Literatura, 69-82, 2011.
  • RODRÍGUEZ, M. E. "Hablar" en la escuela: ¿Para qué?... ¿cómo?" Lectura y vida, 1-11, 1995.
  • TRIGO CUTIÑO, J. M. Desarrollo de la oralidad en la Educación Secundaria. Revista interuniversitaria de formación del profesorado, 35-53, 1998.
  • WALLACE T., WINIFRED E. STARIHA & HERBERT J. WALBERG. Cómo enseñar a hablar, a escuchar y a escribir. Ciudad de México: Academia Internacional de Educación, 2006.

Links