Mindulness »

Zaragoza ha acogido el Tercer Congreso Internacional de Mindfulness.

La transformación del Mindfulness.

 

Desde el pasado día 8 hasta el 11 de junio, la ciudad de Zaragoza tuvo la suerte de acoger el Tercer Congreso internacional de Mindfulness en el que, más de 500 congresistas, escuchamos directamente a los mejores expertos en Mindfulness de todo el mundo: Javier García Campayo, Fernando Torrijos, Ausias Cebolla, Marcelo Demarzo, Carmelo Vázquez, Maestro Zen Dokushô Villalba, Ricardo Arguis, Silvia Hernández… y así hasta 100, que fue el número de ponentes que hablaron de Mindfulness y de cómo lo están aplicando en su vida y/o en su ejercicio profesional tanto en el ámbito sanitario como en el educativo y empresarial.

 

Fue maravilloso escuchar las enseñanzas de Fernando Torrijos, un hombre bueno, un hombre sabio, que está seguro de que todos llevamos una joya en nuestro interior y de que el mindfulness nos ayudará a encontrarla y a cultivarla para dejar, por fin, de sufrir. Según Torrijos, es fundamental dirigir la atención de la cabeza al corazón, y es precisamente el mindfulness la herramienta que nos ayuda a conseguir que surjan las emociones para aprender, por medio de la atención plena, a encontrar el lugar en el que sentimos lo agradable y lo desagradable…

 

De la mano de Ricardo Arguís y Silvia Hernández, del Equipo Sati, conocimos cómo trabajan en el ámbito educativo la atención plena y la educación de las 24 fortalezas personales (Peterson y Seligman, 2004). Este equipo desarrolló hace algunos años el programa Aulas Felices, programa que cualquier persona, maestro o profesor puede descargar gratuitamente en Internet para acceder a cientos de prácticas que les permitirán enseñar a los niños a ser felices y a cerciorarse de que su vida tiene sentido, de que vale la pena vivirla, al tiempo que mejora su rendimiento académico.

 

Con el Maestro Zen Dokushô vimos los seis aspectos que desembocan en la experiencia de conciencia plena: atención, concentración, observación, evaluación enjuiciativa, desidentificación o separación y esfuerzo sostenido. Supimos cómo para el budismo es fundamental ejercitar la atención para alcanzar la verdadera conciencia y alejar así la ignorancia.

 

Virginia Gasión, entre otros, nos contó cómo el mindfulness ha llegado también al mundo de la empresa y cómo la felicidad y el bienestar de los trabajadores eleva la productividad de las empresas.

 

Nuria Val, médico zaragozana, nos explicó cómo aplica con éxito el mindfulness y terapias afines en personas que padecen cáncer de mama.

 

En muchas ponencias escuchamos cómo trabajando las emociones y aprendiendo a transformarlas podemos llegar al estado de conciencia de los cuatro inconmensurables: amor, compasión, alegría y ecuanimidad.

 

Además durante todo el Congreso, las personas que lo desearon pudieron asistir a espacios de práctica continua.

 

Es difícil recoger en un solo artículo todos los temas y ponencias que se trataron, así como mencionar a todas las personas que participaron en las mesas, conferencias, prácticas, etc, solo es posible no dejarse a nadie incluyendo el enlace al interesante programa que disfrutamos en Zaragoza. http://meetingmindfulness.com/

 

Ahora, habrá que esperar al año que viene para tener la oportunidad de volver a ver y escuchar en tan solo unos días a tantas personas del calibre y talla personal y profesional de las que hicieron posible el Congreso.

 

Para los congresistas han sido días muy intensos, hemos recibido una gran cantidad de información y ha sido muy difícil elegir una ponencia, taller o práctica sin tener la sensación de estar perdiéndose otra igual de interesante en la sala contigua.

 

Pero lo más increíble ha sido ver cómo personas de ámbitos muy diferentes estaban de acuerdo en que la práctica del mindfulness, de la atención plena, ayuda a las personas a ser felices y a obtener el máximo rendimiento en todas sus tareas.

 

Y todo ello desde el amor y la compasión hacia todos los seres humanos.

 

Ahora nos toca procesar toda la información que hemos recibido y, sobre todo, practicar mindfulness, practicar el amor y la compasión, practicar la felicidad.